Pensamiento crítico

Alumnos

Javier Gomá Lanzón

Director de la Fundación Juan March. Es filósofo, escritor​ y ensayista. Autor de la Tetralogía de la ejemplaridad​ y del monólogo teatral Inconsolable.


<< Este artículo proviene de la transcripción de unas declaraciones orales en entrevista. >>


Docente

¿Qué es el pensamiento crítico?

Desde un punto de vista técnico el pensamiento crítico se ha asociado por ejemplo a Kant que escribió tres críticas, o a la Escuela de Frankfurt que sobre todo desarrolló la crítica de las ideologías. Pero desde un punto de vista más común crítico significa, si lo vemos etimológicamente, discernir,separar. Por tanto un pensamiento crítico es un pensamiento que separa lo verdadero de lo falso, lo bello de lo feo, lo digno de lo indigno o lo justo de lo injusto.

El pensamiento crítico por supuesto es bienvenido, y un chico que aspire a ser un buen ciudadano debería tenerlo para que le ayude a separar estas cosas: lo bueno de lo malo, o lo justo de lo injusto.

Pero me gustaría introducir algunas matizaciones. Lo primero es que un pensamiento crítico debería evitar el riesgo de ser un pensamiento criticón que es aquel que critica sin tener presente un ideal. Cuando criticamos debería ser siempre porque establecemos contraste entre lo que vemos, que nos parece mal, y un ideal positivo. La crítica tiene que ser una crítica constructiva.

En segundo lugar la crítica debe despertarnos el sentimiento de nuestra propia dignidad. Un ciudadano es sobre todo una persona que es consciente de su propia dignidad, y ese discernimiento del pensamiento crítico debe contribuir al sentimiento de nuestra propia dignidad.

En tercer lugar un pensamiento crítico es solo un lugar de paso porque lo verdaderamente importante no es ser un ciudadano crítico sino ser un ciudadano gozoso, y en consecuencia el pensamiento crítico debe estar al servicio de poder ser ciudadanos alegres y con capacidad de disfrute.


Docente

¿Se está preparando a las nuevas generaciones para que sean ciudadanos críticos en el sentido etimológico que apuntabas anteriormente?

En el sentido etimológico es posible que no lo suficiente. En su deriva de criticón es posible que sí, entendiendo por criticón un pensamiento que critica pero no tiene presente un ideal. No como objetivo el de realizar un ideal, un ideal positivo, un ideal atractivo, un ideal movilizador que sea capaz de suscitar el entusiasmo. El peligro de la juventud es que esté de vuelta antes de haber ido. Primero tenemos que ir a un ideal y después a partir de ese ideal criticar el presente. Sí que veo mucha capacidad de crítica en el sentido de distanciarse e incluso enjuiciar negativamente nuestras instituciones o nuestra cultura, o nuestra época o los partidos o cualquier otra cosa, pero un pensamiento crítico es el que sabe discernir porque tiene presente un ideal positivo, y esto último, el ideal positivo, no siempre somos capaces de transmitírselo a la juventud.

Para poder ser críticos necesitamos tiempo para poder reflexionar y analizar la información que recibimos. En la era de la rapidez, del sobre-estímulo, se nos está olvidando a los adultos y a las nuevas generaciones cómo reflexionar. ¿La rapidez nos está restando tiempo para ese análisis de la realidad que implica ser ciudadano?

Hay un riesgo también de instrumentalizarlo todo, incluso al ciudadano, para ponerlo al servicio de una rentabilidad excesivamente acelerada, y en ocasiones nosotros somos víctimas de esa aceleración, por eso en algún lugar he recomendado una huelga general, que de vez en cuando nosotros nos declaremos en huelga general de todo, incluso de las cosas buenas, de la utilidad, de la rentabilidad, incluso del progreso, para tomar posesión de nosotros mismos, y en ese sentido sí que recomiendo tiempo no solo para hacer cosas buenas, sino tiempo para no hacer nada, porque no haciendo nada en ocasiones surgen ideas nuevas para seguir progresando.


Conoce las opiniones de los/as filósofos/as en este vídeo.

Javier Gomá Lanzón

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